2020. Traje Paisaje, Dispositivo Lagunero

2021 el dispositivo lagunero se encuentra para retirar en sapukay.sf (San Jose del Rincon) y en la Tienda del Molino.

Instrucciones para ingresar a ríos de aguas terrosas

Reflexiones previas:

– Si la destreza natatoria no es algo adquirido, usar salvavidas siempre. 

– Preguntar a alguien de la zona donde está la parte playa, el estado de las barrancas, algún pozo.

– Los días de extremo calor no conviene no meterse en los sitios de grandes extensiones poco profundas donde el agua se caliente mucho.

Pasos:

1- Arremangarse pantalones, polleras, etc., hasta las rodillas o usar un short o traje de baño. Sacarse las ojotas sí o sí; suelen quedar atascadas en el barro,  o lo que es peor  traban el desplazamiento.

2- Caminar hasta el inicio del agua y quedarse un rato mirando, oliendo, escuchando. Esta instancia ya completa, en sí, todo un viaje acuático.

3- Con un palo ir tanteando el fondo a medida que entramos; es nuestra sonda que nos cuenta si hay alguna rama, un desnivel, un pez dormido, una tortuga soñando.

4- Es necesario arrastrar los pies al ingresar al río. Nunca dejar de arrastrar los pies (insisto). De este modo, los peces que reposan en el fondo se desplazarán a otro sitio sin intenciones de defenderse de una pisada.

5- Al ingresar, la temperatura sorprende: puede ir de caliente a fría o ser solo una corriente fría, dependerá dela estación y de la cantidad de agua. 

6- Atención al color. Observar el dedo gordo del pie que se pierde de vista en la espesura del agua de color marrón.

7- En pocos pasos, encontrará una superficie pegajosa que se cuela entre los dedos. Es muy saludable para la piel; hay quienes viajaban a lugares muy lejanos para acudir a diferentes limos sanadores y aquí está al alcance de una pisada. Produce una sensación muy extraña, con manifestaciones variadísimas en los rostros de las personas que se aventuran. Hablo del Barro , sí sí.

8- Darse tiempo para que los pies saboreen largamente la nueva situación. Recorrer así un tramo paralelo a la costa.

9- Para tirarse al río, comprobar la profundidad. Puede haber ramas o algún otro objeto. No se sabe que hay en el agua del río; es lo misterioso, lo raro y lo atrayente a la vez.

10- Si usted nada (no digo que no le produzca nada sino que pregunto si sabe nadar) entonces apenas la profundidad lo permita, panzazo al agua. No de clavadista ni de delfín; así, de panza, para evitar enredos en posibles ramas sumergidas. Y luego flotar. ¡Qué placer!

11- En el caso de que sienta que la corriente se vuelve más rápida, no desesperar, no hacer nada (o sí, la plancha); usar la fuerza del río siempre a favor (se sabe que ir contra la corriente resulta extenuante) y con mínimas brazadas, dejarse llevar a una de las orillas. 

12- Repetir en su totalidad el proceso, para salir. Pararse atendiendo el estado del suelo y salir arrastrando los pies.

Finalmente: Volver, siempre volver.

Y en el caso de que haya llevado algo (comestibles, etc.) a la costa; botellas de agua, bolsas de plástico, paquetes de yerba, entre otros, no olvide llevárselos a su casa. Recordar que La Costa no es basuralhttp://www.instagram.com/lacostanoesbasural La Costa no es Basural

Todos estos pasos sencillos son sorprendentemente complejos ya que lo comprobado es que la mayoría de las personas nunca puso un pie en el río, que trae sedimentos danzantes.

                                              www.cristiaimaretti.com.ar

¡¡Gran oportunidad Gran!!

                          Dispositivo Lagunero. Simulador de ingreso en aguas terrosas.

         – lista con el instructivo de armado –  receta para ingreso al río -una bolsa  con barro deshidratado, y vegetales acuáticos secos ( de lienzo de algodón impresa y elaborada por una persona en estado de aprendizaje de costura). No incluye recipiente, puesto que se maneja la lógica de no sumar objetos a los ya existentes en el hogar, entonces cada dispositivo armado es diferente según quien lo prepare. Si se va a preparar el dispositivo propio, tener en cuenta que tiene que ser tierra negra que produzca barro, la turba o el arena no se amalgaman. Los camalotes secos es mejor si se pueden conseguir, pero si no, funciona igual.

Preparación:

1- Elegir en casa un recipiente de material que no posea astillas o sea cortante, que sea capaz de contener agua y resistente para pararse dentro de él. es importante que sea lo suficientemente grande para este fin, una asadera funciona también, no es necesario que sea muy profundo, pero si que se pueda entrar de pie.

2- Poner a hidratar el barro con los vegetales (si tienen vegetales, si no funciona igual) varias horas, ir removiendo cada tanto el fondo con las manos. Los vegetales son una mezcla de camalotes, canutillo y repollitos de agua que fueron recolectados ya secos.

3- Tomar todas las precauciones posibles para no tener un accidente casero, comprobar si es resbaladizo, tener cerca un apoyo o una silla.

4- Comenzar la simulación poniendo, despacio, primero un pie y luego el otro en el recipiente. Entrecerrar los ojos, evocar nuestra memoria que puede ser el paisaje costero, alguna otra conexión con el barro. el río, escuchar sonidos (que se podrán descargar de la página del museo) de amaneceres, atardeceres y noches en la isla, innovar con otras alternativas. En fin, jugar.

5- Fotografiar o grabar un video!!! Se recibirán las fotografías de cada dispositivo que participarán de una muestra virtual,  una nota contando la experiencia,  lo que sintieron, si lo desean escribir sobre  el río y el vivir cerca o lejos de esas aguas, tal vez incluso un video con el disfrute. Sería bellísimo que se enganchen fotografiando y compartiendo. Mail cabecitadebarro@gmail.com o https://www.instagram.com/cristiaimaretti/?hl=es-la o Facebook  Cristi Aimaretti.

6- Sentir el lecho del río es una fiesta para las patas que hace mucho no se adentran en el agua. Y para muchas otras que no se atreven, este ensayo casero posibilita un acercamiento. Según Karina Salinas es un “entrenamiento para lo incierto”. El dispositivo invita a lagunarse, a atreverse a una proeza imaginable.  

7- Al terminar la experiencia, luego de registrarla y  compartida se puede disfrutar del cambio que se produce en el secado del barro. Luego se puede aprovechar la tierra que quedó para una maceta con alguna semillita o quizás de acuerdo al barro, hacer una vasija.

Para Escuchar el instructivo       

        www.cristiaimaretti.com.ar

2019.Traje Paisaje

Traje paisaje.
Traje paisaje.
Una casa para vivir
Una invitación a una casa para vivirla
Una invitación a una casa.
Una casa de 3,40m de ancho,
Con muchos pequeños espacios,
Comprimida, excesiva.
traje paisaje.
Partículas de paisaje
a veces comprimidas y excesivas

Un paisaje en una casa.
Invadir la casa
Pensar, el papel de la casa,
el papel de la ciudad
la ciudad en una tierra de agua,
El papel de la tierra.
Tierra viva de insectos. Mosquitada.

A veces el agua tiene sed de tierra
La acción llegó hasta esta casa.
Atravesar la ciudad como agua
Y entrar en la casa.

Cristi M. Aimaretti 2019, Espacio A

Las fotos están ordenadas en función al recorrido por la casa. Empezando en la ventana del frente todos los viernes se instalaba una instalación de recepción así como una pequeña picada, quienes vinieron eran huéspedes y así era su atención, la escalera del ingreso era solo para bajar, En el Living comedor estaban «El Papel de la Tierra», intervenido por Aldana Mestre con un Mapping, «Refugio para amparo posible», una pantalla a modo de televisor con «A veces el agua tiene sed de tierra», instalación «Cada Hebra un latido» luego en el distribuidor otra parte de la serie «Refugio para amparo posible», una mesa con la picada, una puerta que daba a la sala de revelado donde colgaban retratos en grafito y en barro sobre papel, la video performance «Quiero» y una pintura de óleo sobre lienzo de la serie «Los Escorzos de La Tierra». Luego encontrábamos una escalera Caracol, sí CARACOL que se transformó en una instalación transitable con pared de caracoles «de Petos y Corazas», al llegar el suelo era un embalsado de totoras para pisar allí los carteles conducían a la instalación «Transparencia, reserva forzosa» que tenía sonidos de agua. Allí había otra escalera que recorría una instalación armada con ·estado de Naturaleza» y una silla para llegar arriba donde estaba la caña que acompañó la performance y en la inauguración y todos los viernes la pared del edificio vecino se transformó en pantalla gigante para proyectar la misma performance llegado a la casa. Al bajar el regreso era por una habitación cuyo ingreso tenía telas mosquiteras que había que abrir para pasar a un espacio iluminado de rojo dende estaban apoyadas y colgadas piezas de la serie «Mosquitada» con un sonido potente de zumbido de mosquitos. Luego para seguir se pasaba por otra puerta con mosquiteras a modo de cortinas y desde el pasillo la pared del edificio vecino reverberaba de imágenes si se miraba atrás, la escalera de caracoles asomaba, al bajar las escaleras una última pequeña pieza de «refugio para amparo posible» Para bajar con mucho cuidado y encontrarse con la puerta de salida. A las acciones que se fueron desarrollando todos los viernes que duro la muestra, de las cuales participaron; Mariana Gerosa, en «ensayo de mimesis (body painting)», Karina Mendoza, que intervino con un micro universo maravilloso una de las instalaciones. También hubo lectura de poesías por Gabriela Schuhmacher, Cecilia Rugna, Maria Cecilia Moscovich y Candelaria Rivero (sugeridas por Pablo Cruz), algunas ediciones de «a veces el agua tiene sed de tierra» llegaron hasta la casa durante la muestra. Un placer trabajar en conjunto en «Espacio A» con Aldana Mestre y Santiago Ibarra.

2017. Recolección. Producción

«Recolección. Producción». Exposición individual. Fundación Ramseyer Dayer. Esperanza. 2017.
Curaduría: Raquel Minetti

 

 

Cada punto un latido,  dice Cristi Aimaretti, mientras teje la manta de pasto,
un tejido que nunca acaba,
que va dejando la humedad del campo suspendida en suspiros.
Manta.

Como una chamana, también cose uno a uno los caracoles recolectados en el bañado,  construyendo  un peto coraza  o  simple círculo.
o los encierra – caracoles y pasto- creando  paisajes mínimos en pequeñas cajas, para protegerlos de la  desaparición.

Ensaya nudos que van uniendo hebras frágiles en  una urdimbre liviana que al menor soplo de aire transforman el espacio.
Estructuras Leves.

Recorre el bañado y recolecta caracoles, pasto, barro,
construye mundos tejidos, hilvanados, dibujados, ensayando poéticas que dan sentido al lugar  donde vive.

Raquel Minetti